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LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD.

Por César García García De Acounsel Asesores  18/12/2019 ¿Conoces la Ley de Segunda Oportunidad, también conocida como Mecanismo de Segunda Oportunidad y Reducción de la Carga Financiera?
Esta ley o mecanismo es una consecuencia directa la crisis económica que asoló al país desde 2008 a 2015, cuyo fenómeno más visible fue la pérdida de más de tres millones de puestos de trabajo en un período de tiempo muy corto, siendo la consecuencia más visible de dicho aumento del paro el que  muchos no pudieran pagar sus deudas, principalmente hipotecas fruto de la burbuja inmobiliaria (el valor del bien estaba por debajo de la deuda)  y en el caso de los trabajadores autónomos y/o administradores de la sociedad tampoco pudieron hacer frente a sus  deudas con la Hacienda Pública y la Seguridad Social. Para dar solución a estos casos nació la denominada  legislación sobre segunda oportunidad. Su objetivo no es otro que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer, toda vez que la experiencia ha demostrado que, cuando no existen mecanismos de segunda oportunidad se producen desincentivos claros a acometer nuevas actividades e incluso a permanecer en el circuito regular de la economía, acceder de nuevo al crédito o llegar a disfrutar de una pensión de jubilación en su momento sin riesgo de embargo.

¿Qué es y a quién beneficia la Ley de Segunda Oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo mediante el cual, aquellos empresarios, autónomos y particulares que hayan liquidado todo su patrimonio a favor de sus acreedores y se encuentren todavía endeudados, puedan condonar la parte restante de la deuda tras haber actuado de buena fe. El objetivo es poder volver a disfrutar de una nueva vida con plena normalidad, ya sea, por medio de un trabajo o un nuevo negocio, pagar sus impuestos, acceder de nuevo a un crédito.

¿Cómo funciona el mecanismo de Segunda Oportunidad?

 Primero.-  Se  inicia un procedimiento para alcanzar un acuerdo extrajudicial de pagos con sus acreedores; para lo cual habrá que nombrar un mediador concursal; bien ante notario, bien ante el Registro Mercantil correspondiente. No podrán acudir a este mecanismo: 1. Quienes hayan sido condenados en sentencia firme por delito contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores a la declaración de concurso. 2. Las personas que, dentro de los cinco últimos años, hubieran alcanzado un acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores, hubieran obtenido la homologación judicial de un acuerdo de refinanciación o hubieran sido declaradas en concurso de acreedores. Segundo.-  El mediador concursal intenta llegar a un acuerdo con los acreedores con las quitas (minoración de la deuda) y esperas; por ejemplo pago solo de intereses en dos años sin amortizar capital, etc. La casuística en cuanto al posible acuerdo al que se puede llegar con los acreedores es tan amplia que solo se han mencionado lo anterior a título de ejemplo. Tercero.- En caso de conseguirse el acuerdo extrajudicial de pagos, los créditos quedarían así aplazados y en condiciones más favorables de importe y plazo puesto que se han producido quitas, esperas, etc. Cuarto.- En caso de no llegarse a un acuerdo extrajudicial de pagos; se llegaría a lo que se denomina Concurso Consecutivo y beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho;  lo que significa que después de cumplir una serie de requisitos;  el concursado no va a pagar la deuda que tiene,  sino una parte de la misma. Dicho concurso consecutivo puede ser solicitado por el mediador concursal o por el propio deudor ante el Juzgado de Primera Instancia o ante el Juzgado Mercantil de su domicilio. Requisitos para la concesión del beneficio del no pago del pasivo insatisfecho: a) El deudor debe ser persona natural. b) Tiene que haber concluido el concurso por liquidación o por insuficiencia de la masa activa. c) Ha de ser deudor de buena fe. d) Haber satisfecho en su integridad los créditos contra la masa, y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios. La solicitud de concesión del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho ante el Juez del concurso dentro del plazo se efectúa por el deudor. Concesión de del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho: se llega a la misma si la Administración concursal y los acreedores personados  no se oponen a la petición y  el Juez del concurso concederá, con carácter provisional, el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho en la resolución declarando la conclusión del concurso por fin de la fase de liquidación.

¿A qué créditos alcanza la exoneración del pasivo insatisfecho?

1.- Todos los créditos ordinarios  y subordinados pendientes, salvo los de derecho público (Hacienda, Seguridad Social etc.) y por alimentos. En cuanto a los créditos públicos comentar la importante sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo  de 2 de julio de 2019, que  ha  modificado   lo relativo a los créditos públicos (Hacienda y Seguridad Social), porqué  a partir de la misma en el procedimiento de segunda oportunidad  pueden liberarse dichas deudas y el deudor de verdad podrá comenzar una nueva vida sin tener que estar fuera del mercado laboral y/o empresarial, recibir continuas llamadas, estar en ficheros de morosos, etc. 2.- Créditos con privilegio especial; bienes con hipoteca, tanto mobiliaria  como inmobiliaria, etc. En estos casos  la parte de los mismos que no haya podido satisfacerse con la ejecución de la garantía, por ejemplo tenemos una vivienda que tiene una hipoteca de 100.000,00.-€ y  la vivienda se vende por 80.000,00.-€ en la fase de liquidación, la diferencia que supuestamente le debemos a la entidad crediticia 20.000,00.-€ no tendríamos que abonarla al quedar exonerada. Plazo para la exoneración del pasivo insatisfecho. Transcurridos cinco años desde que se fijaron las bases para que se concediera este derecho si el acreedor ha cumplido con lo que le concernía, el Juez del concurso, a petición del mismo, dictará auto reconociendo con carácter definitivo la exoneración del pasivo insatisfecho en el concurso. Pero es más; puede conceder la exoneración del pasivo insatisfecho incluso si el deudor no hubiese cumplido en su integridad el plan de pagos pero hubiese destinado a su cumplimiento, al menos, la mitad de los ingresos percibidos durante dicho plazo que no tuviesen la consideración de inembargables.